1Un chico de 11 años… aún con el temor propio de un pequeño enfrentando un nuevo colegio… confundido esa mañana de 1976… parece que no había clase nomás. Pasó algo que nadie termina de explicar claramente.

2) Mediodía en plaza once. Colectivo 7. Cortan Rivadavia. Nos hacen bajar a todos. Yo soy uno de los dos alumnos al que le revisan el maletín. Son soldados. Están armados. Tal como los vemos en las pelis de canal 11.

3) Hay cosas que no se preguntan. Hay respuestas que nunca llegan. Hay mucho aprender a marchar, largos discursos, interminables subidas y bajadas de bandera. Y siempre las amonestaciones… por “hablar”…

4) Frases… repetidas una y otra vez… siempre como cierre de cualquier posible discusión. “Mienten”… “Hay más orden”… “Por algo será”… “Algo habrán hecho”… “Subversión”… Y siguen las amonestaciones… esta vez colectivas… “porque no apareció el culpable”.

5) Obelisco… siempre el obelisco… Banderas argentinas. Militares por primera vez sonrientes. Alumnos contentos porque esa mañana su papá en vez de llevarlos al colegio los llevó a festejar un triunfo más del país (aunque fuera al fútbol).

6) “Si quieren venir que vengan… les presentaremos batalla”… Otra vez la plaza llena. Otra vez la imagen del balcón. Más himnos, banderas, discursos y marchas que nunca. Aunque seguían las amonestaciones… esta vez “por decir que los ingleses iban a ganar la guerra” (sic).

7) Reuniones de grupos juveniles cristianos… Hoy viene alguien especial. Se llama Adolfo Pérez Esquivel, el premio Nobel de la paz. Sorpresa absoluta: en el colegio no nos habían contado nada. Incluso una temerosa madre sugiere que no son temas que deban tratarse.

8) Últimos días de clase… se acaba el colegio… se van los milicos… Viene la democracia. Palabras prohibidas que comienzan a sonar hasta con naturalidad… Urnas que se desempolvan, cajones quemados, otras marchas, otros cantos… Se va a acabar… Con la democracia se come… Juicio y castigo. 

SEGUNDA

9) Un joven misionando en medio del monte tucumano. Un viejo borracho contando lo inverosímil… “Yo llegué acá porque me tiraron de un helicóptero”… Una vecina de una villa tucumana contando cómo un camión lleno de militares mató a sus hijos que celebraban un cumple de 15 en el patio de tierra…

10) Perla… madre de la plaza… compartiendo su memoria. Sus padres fueron asesinados por los nazis… Sus hijos desaparecidos por los milicos… El joven que la escucha empieza de a poco a enhebrar hilos.

11) Un juicio… un largo juicio… Una lectura desesperada e hiriente de terribles relatos. Una inacabable sucesión de noches. Y la necesidad absoluta de querer saberlo todo. Nunca Más…

12) Marchas… otras… distintas. Sin tomar distancia. Sosteniendo y agitando las banderas. Sumando la voz a miles de voces… “Los desaparecidos que digan donde están”. “Aparición con vida y castigo a los culpables”. …”quien dirige la batuta, o el pueblo unido o los milicos hijos de puta”

13) De nuevo el verde. Caras verdes… No una, sino dos veces. Y otra vez palabras nuevas: obediencia debida… punto final… indulto… No importa el presidente. Uno lo empezó y el otro lo clausuró… IMPUNIDAD. ¿Nunca mas? 

TERCERA

14) Abuelas… Madres… Hijos… Familiares… La plaza, los escraches, el banco genético, los juicios por la verdad…

15) Un joven profesor. Educado entre silencios y amonestaciones. Cada 24 lo mismo. Al principio de una manera casi clandestina (sin dejar registro en el libro de temas)… Una y otra vez contando siempre lo mismo. Planteando interrogantes. Y un obstinado llamado a la justicia.

16) El Barrio… el barro… la olla popular… patacones… cacerolas y piquetes… saqueos y estallidos… represiones y bicicletas… “Bajen las armas que aquí sólo hay pibes comiendo”. 

CUARTA

17) Hebe… la incómoda y persistente madre.

Estela… la tierna y denodada abuela.

Y de nuevo miles de hijos e hijas… algunos ya a esta altura padres, saliendo a festejar la posibilidad de reabrir las causas contra los genocidas.

Y la celebración una a una por los nietos reencontrados… Van 101.

18) También LÓPEZ…

Y el mismo Grondona… y el mismo Chiche… y las mismas Mirta y Susana… Y la “nueva” Magdalena, y el mismo Santo… etc… Pinos que tapan el bosque. 

QUINTA (apenas hoy)

19) La ex – ESMA poblada de pueblo, a plena luz del día… Y una presidenta prometiendo que si esta justicia no hace nada frente al poder casi mafioso de un multimedio -cuya dueña sigue apropiándose de la identidad de dos hijos de desaparecidos-, ella misma irá a tribunales internacionales.

20) Una plaza llena… unida bajo un grito común: ¡¡¡JUSTICIA!!! Y decenas de miles de jóvenes renovando un viejo pacto de vida… convirtiéndose en un cuerpo de memoria viva, en puentes que unen la lucha de los hijos con los sueños de sus madres…

21) Canales de cable que no dan pie con bola. Que buscan afanosamente algún tema que permita en medio de un soberano feriado llenar espacios… Que no encuentran el modo de eludir semejante hecho popular… Patéticos conductores que no aciertan la manera de demostrar que son cada vez más esclavos.

22) Algunas preguntas que dejó el día: ¿Junto a Vilma Rippol alguien lo vio a De Angelis? ¿Nadie vio a Pino Solanas? (¿o se guarda para TN y Grondona?). ¿Por qué el radicalismo no marcha en fechas como ésta? ¿Lilita estaría consolando a Ernestina?

23) Algunas certezas: el grupo quebracho se parece cada vez más a Al Qaeda. Macri y De Narváez no saben dónde carajo meterse en fechas como ésta. Y Duhalde sigue siendo un perfecto “funcional” de la derecha…

24) Un chico de 9 años… haciendo la tarea con su papá. Tiene que escribir tres oraciones sobre el 24. La última la sugiere él: “Los argentinos queremos justicia, paz y libertad”…

El papá vuelve a su casa. Escribe este artículo. Y todavía con lágrimas de emoción se va a dormir… Con menos temor que aquel 24… y con mucha más esperanza que otras tantas noches■


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