Juan Ignacio Cesio (Nacho) es miembro de la Asociación Tolkien Argentina[1] y parte de la comisión directiva. Desde su adolescencia, forma parte de ese espacio que difunde la obra de J.R.R. Tolkien. Nacho nos enseña algunas cosas sobre la creación narrativa de un mundo donde la lengua es piedra fundacional.

 

ANDÉN: ¿Cuántas lenguas ficcionales hay en el mundo de Tolkien?

 NACHO CESIO: Una cosa son las lenguas referidas, las que señala Tolkien cuando habla de la existencia de tal idioma presente en la trama, y otra son las lenguas creadas por él, que era filólogo de profesión y lingüista de vocación. En su obra, la creación lingüística precede a la literaria: primero inventó lo que conocemos como el sindarín, que en ese momento se llamaba la lengua gnómica. Y un día dijo: “¿Pero quién habla este idioma?” Y ahí empezó a crear historias de lo que después sería la Tierra Media. De hecho, cuando era joven creó un montón de lenguajes –más rústicos, más convencionales–, pero que aún así tenían un grado de complejidad interesante. Todas las sagas de fantasía se refieren a idiomas, pero no suele haber una creación real, solo referencias a alguno de ellos. Dentro del mundo de Tolkien, casi cada pueblo tiene un idioma propio, pero no todos funcionan realmente. Destaco uno que no fue inventado por Tolkien, que es el anglosajón. Él utiliza cierto dialecto de esa lengua como el idioma de los jinetes de Rohan.[2] Ese lenguaje se puede aprender: los nombres y palabras de los rohirrim[3] tienen raíces y son perfectamente usables.

¿Él lo utiliza en su versión pura o ficcionaliza sobre esa base?

Las dos cosas: lo usa en su forma pura, pero a la vez le da evolución en relación con los otros idiomas. Por ejemplo, las palabras rohirrim o Rohan no son en realidad de origen anglosajón sino del sindarín, pero son corrupciones de ese idioma, porque los originales son rochirrim y rochand. Sin embargo, Tolkien dice que los rochirrim, que en ese momento se llamaban Éothéod (que sí es un término anglosajón) no usaban la ch; entonces no tenían ese sonido. Al contacto con el idioma anglosajón, ese fono fue derivando en una h aspirada. La d no se utilizaba y también se perdió, es decir, no se usaba al final de una palabra, y por eso se fue dejando de usar gradualmente. Al final se formaron las palabras rohirrim y Rohan. Entonces ahí se ve la relación de un idioma real que Tolkien conoce, que en realidad es un dialecto del anglosajón (hoy en día es más complicado buscar un anglosajón único), con idiomas que había creado y con operaciones lingüísticas reales que suceden cuando dos idiomas se encuentran: normalmente una prevalece, lo que se llama mutación lingüística. Por otro lado, tenemos los dos idiomas funcionales que son el sindarin y el quenya, ambas lenguas pertenecientes a los elfos, que se pueden utilizar. Es posible tener una conversación en esas lenguas hasta cierto límite, porque, si bien son funcionales, tienen un desarrollo incompleto, tanto en vocabulario como en estructura.

¿Por qué ese desarrollo está incompleto?

En primer lugar, porque Tolkien no llegó a hacer todo lo que se proponía. En segundo lugar, porque no está publicado todo el material y porque parte de los manuscritos que se conservan todavía no se entienden, porque la letra de Tolkien era difícil de leer. Hay muchas contradicciones incluso para su hijo, que fue quien publicó ese material. También hay modos que se usaban antes en la lengua gnómica, que estaba muy desarrollada, que fueron evolucionando. Por ejemplo, el verbo “tener” en quenya no existe como tal. Se utilizan dos maneras: está el verbo poseer, pero para decir “tengo que”, en el sentido de “deber”, hay que usar otras formas que son casos, como los que tiene el latín, por ejemplo.[4] Existe el verbo poseer, que a veces se puede utilizar como sinónimo de tener, pero la quenya es una lengua de matices. “Poseer” quiere decir que algo es tuyo o que lo reclamás como tuyo. Si se trata de un objeto que estás sosteniendo con tus manos, en ese caso tenés que usar otra expresión. Y después hay otros idiomas que están esbozados, pero no son conocidos. Por ejemplo, la lengua de los enanos. Ellos son conocidos por guardar su lengua en secreto. Por eso, es muy poco lo que se puede saber.

¿El hecho de que determinadas lenguas fueran secretas obedece a alguna necesidad narrativa? ¿Tiene que ver con la cosmovisión que le quiso adjudicar Tolkien a ciertos pueblos?

El tema con eso es que se suele recaer en la alegoría. Y Tolkien detestaba la alegoría. Una vez le preguntaron si los orcos eran comunistas, y él respondió que eso tiene tanto sentido como decir que los comunistas son orcos. No existe ese paralelismo directo. Las decisiones que toma van en la lógica de la historia. Por ejemplo, la lengua negra fue creada por Sauron cuando era el enemigo[5], era una perversión de otro idioma. No es que no se pudiera aprender. Mordor y Sauron eran nombres que daban miedo, entonces no había razones para que otros tuvieran que aprender sus lenguas ya que ni Mordor ni Sauron son palabras en Lengua Negra. Distinto es para los servidores de Sauron, porque no todos conocían la lengua negra. Los orcos por ejemplo no la hablaban, salvo excepciones. Con los enanos, hay dos razones: primero, porque son un pueblo que, según el Silmarillion, no estaban planeados como raza en la génesis de ese mundo. Los hizo un “ángel” mayor de una raza que se llama Valar. Y esa lengua fue creada por ese Valar. Por eso, tienen un nivel de secretismo que los define como pueblo, pero además ellos están aparte, por las circunstancias de la historia. Por otro lado, mitológicamente, en las fuentes que toma Tolkien, que son ante todo germánicas y escandinavas, los enanos son un pueblo más secreto. No se dice específicamente que guarden en secreto su idioma, pero sí se sabe que tienen secretos de lo que es su propio arte. Yo creo que convergen varias cosas: la inspiración mitológica, la construcción lógica de la historia y cierta visión estética que tenía Tolkien.

¿A qué se debe el carácter ominoso de la lengua de Mordor? ¿Por qué en algunos pasajes evitan nombrarlo?

No creo que sea ominoso per se. En la historia hay una guerra continua, catástrofes enormes, masacres, etc. Se trata de no atraer la desgracia. La gente busca estar bien, acá y en la Tierra Media. La gente en general evita nombrar lo que le da miedo. Por ejemplo, hay un pasaje en El señor de los anillos, cuando se dirigen hacia la Puerta Negra, en el que un grupo de granjeros se asusta y empieza a irse, Aragorn se da cuenta de eso y sabe que no son traidores, simplemente están yendo a un lugar del cual escuchan historias terroríficas desde chicos y en ese momento notan que eso existe. En la comarca, por ejemplo, en el inicio de la historia, hablar de Mordor es como hablar del Cuco. No creo que lo eviten por una cuestión macrocósmica, sino por una sensación real o imaginaria. Es como para nosotros hablar del golpe de Estado o del 2001: a todos nos da cierto miedo y no sabemos si quedó atrás.

¿Qué podés decirnos en cuanto a los nombres de esas lenguas?

Cada pueblo tiene su idioma y éste tiene su nombre. Pero hay cosas que los mismos personajes de Tolkien no conocen o que él mismo, como narrador, dice no conocer, porque muchas veces tomaba la actitud del cronista que ve desde afuera. Si no conocés el nombre de esa lengua está el genitivo[6] o bien un sobrenombre. Se suele usar, para el país de Gondor, el “gondoreano”, pero ahí te estarías refiriendo a un dialecto. Los mismos ents se refieren a su idioma como “éntico”. Y tal vez no haya un idioma como tal, sino una variante de otro. El éntico sí es un idioma que Tolkien no creó. De hecho, al quenya y al sindarín también se los puede llamar alto élfico –que corresponde al grupo de los Elfos del Oeste– y élfico gris, respectivamente (la palabra sinda es gris en ese idioma, de modo que sindarín es “de los grises”). Se usa, o bien un nombre específico o bien un genitivo en tanto palabra que refiere al origen.

¿Hay una genealogía de idiomas en interior del mundo ficcional de Tolkien?

Sí, pero no en todos los casos. Los únicos en los que eso está plenamente desarrollado son los idiomas élficos, porque la historia cuenta que los elfos nacieron en un lugar que se llama Cuiviénen, que es un lugar a la luz de las estrellas. El sol todavía no había sido creado. Empezaron a idear un idioma que luego se llamó élfico primitivo. Algunos elfos partieron en la gran marcha: comenzaron a migrar hacia el oeste, pero no todos siguieron, algunos se fueron quedando en el camino y sus idiomas fueron mutando. La raíz de todas esas variantes es el élfico primitivo, donde todos esos idiomas coinciden. Pero tenés los Nandor, por ejemplo, que se fueron antes que otros, su dialecto se llamó el nandorín. Esta lengua, como el quenya y el sindarín, viene de ahí. El quenya se basó en el finés, en cuanto a la fonética, y en el latín, en cuanto a la estructura. Pero el sindarín que se basó en el galés y en las lenguas celtas (las brit{anicas, más especificamente), lo cual si bien incuía al galés, la influencia de es este es más grande en cuanto a inspiración y sonoridad que las demás. Todo está hecho de tal manera que el quenya es al sindarín lo que el latín es a nuestros idiomas. De alguna forma, es más arcaico mientras que el sindarín es más moderno.

¿El quenya es el idioma de Fëanor?

Sí. De hecho, Fëanor tiene mucho que ver en el desarrollo del quenya y, en El Señor de los anillos, es considerada lengua muerta porque se usaba muy poco en la Tierra Media y solo para ciertos registros. La gente instruida podía llegar a conocerlo, Aragorn, por ejemplo. Pero la gente que hablaba élfico para comunicarse, no era común que lo conociera. En Gondor mismo, que era donde más se podía dar ese idioma, se hablaba el sindarín o una versión del sindarín bastante modificada por otro idioma que se conoce como la lengua común o Westron (Oestron, que corresponde al Oeste), algo que se suele hacer en muchas obras de fantasía. En Game of Thrones, el inglés se toma como lengua común a muchos pueblos. Pero en el caso de Tolkien, la lengua común no es el inglés, sino que es un idioma creado también por él. Y a partir de ese idioma muchas palabras inglesas se desarrollaron. Lo que hay que entender es que en la ficción, El señor de los anillos y El Hobbit son la traducción de Tolkien de El libro rojo de la frontera del Oeste, que es ese libro que lleva Bilbo y que le regala a Frodo, que en verdad estaría escrito en otros idiomas: el westron, el sindarín, etc. Al interior de la ficción, Tolkien toma posición de cronista y dice que él lo tradujo. La gran mayoría de los idiomas de la Tierra Media refieren en última instancia a esa lengua: el élfico. La lengua negra, por ejemplo, es una corrupción del quenya y por eso es a su vez una corrupción del élfico primitivo.

¿Qué diferencias tienen las lenguas élficas respecto de las lenguas naturales en cuanto a grafía, vocabulario y gramática?

Una de las cosas más problemáticas de un hablante de español cuando va a aprender, por ejemplo, quenya es que es totalmente diferente de todo lo conocido. Al principio es difícil, pero una vez que lo entendés, como es una lengua basada en sufijos y prefijos, podés ser parte del proceso de creación del idioma. Qué busca cada uno cuando aprende quenya es relativo. A mí me gusta traducir nombres, por ejemplo. En cuanto a la grafía, hay dos alfabetos inventados por Tolkien: uno que se llama Tengwar, que en quenya quiere decir “letras”, y otro que en sindarín se llama Cirth (en quenya se dice Certhar) y quiere decir “runas”. La diferencia es en cuanto a estructura y comprensión: el Quenya se desarrolla mediante sufijos, prefijos y declinaciones, y, al igual que el Sindarin, muchas palabras tienen más valor lingüístico (es decir, que incluyen mas palabras en relación con otros idiomas; por ejemplo, la palabra “i” es un articulo general, que sirve tanto para “el”, “la”, “los”, “las”, etc). En cuanto a las grafías, son específicamente en base a sonidos, no a ortografía; “casa”, “queso” y “kiosco” tendrían la misma grafía inicial, ya que todas comparten el sonido “K”.

¿Su grafía se inspira en las runas? ¿O son las runas?

En el Certhar son formas similares, pero no iguales, a las runas anglosajonas y a las germanas. Pero tienen una diferencia muy importante: esas runas no eran solo un sistema de comunicación, eso terminó siendo una función secundaria. Lo principal era que tenían un componente mágico. Cada runa tenía un significado específico y de ahí nace la costumbre de tirar runas por parte de los oráculos, que interpretaban de acuerdo a cómo salía la tirada. Eso en Tolkien no aparece: es simplemente un sistema de comunicación y por eso tiene más desarrollo como tal, porque cuenta con signos de puntuación, que las runas germánicas o anglosajonas no tenían. Lo brillante que tienen los alfabetos de Tolkien es que son versátiles. Al referirse a fonemas, se pueden usar para todas las lenguas, excepto por los fonemas que no existen en otras lenguas.

¿Hay alguna frase que a vos te resulte significativa en cuanto a la visión de mundo de alguno de los pueblos de la obra de Tolkien?

Hay una palabra en sindarín (y en Quenya: que es tan importante, que ambos idiomas la comparten) que es estel y significa esperanza. Lo importante del término está en un ensayo suyo titulado “Sobre cuentos de hadas”[7], donde dice que en la estructura de los cuentos de hadas debe estar la catástrofe y lo que llama eucatástrofe, es decir, una catástrofe positiva donde las cosas vuelven a estar bien.

¿Es el término que usa la madre de Aragorn cuando dice: “Di esperanza a los Dúnedain mas no he conservado ninguna para mí”?

Sí. Esa estel, es una esperanza en la historia de esa eucatástrofe. Una esperanza que va a llegar. Algo parecido a la fe, pero no religiosa, sino la fe en que las cosas van a volver a estar bien. Es algo muy relevante en todo El señor de los anillos porque a veces los personajes la pierden, la vuelven a encontrar, etc. Para Tolkien, los términos de desesperación o desesperanza son muy importantes, aunque siempre está esa eucatástrofe que restituye la esperanza. Aunque no se diga esperanza, se habla de ella de distintas formas. Por ejemplo, cuando Gandalf le dice a Frodo: “No pienses que el mal es el único poder en acción, hay otros poderes que no conocés, pero están ahí”; cuando habla del destino, etc. No es que él sepa, sino que tiene estel, y es la palabra más importante de la obra de Tolkien, desde mi visión. Uno de mis personajes preferidos es Sam, que no pierde la esperanza incluso, aunque no la entienda. Los tomos de El señor son la práctica mientras que el ensayo sobre los cuentos de hadas es la teoría. Allí se plantea que el relato tiene que tirar hacia esa esperanza y a la eucatástrofe. Hay una frase que tiene Bilbo, que luego dice Pippín, que es “Llegan las águilas”. Eso significa que cambia el curso de la batalla. Se suelen usar las águilas para referir a esa eucatástrofe.

¿Es posible pensar cierta supremacía de las o y las u en la lengua de Mordor? ¿Responde a alguna cuestión significativa?

La mayor fuente que tenemos sobre lengua negra es la inscripción del anillo. Ahí se repiten varias palabras, por eso da la impresión de esa dominancia de ciertas vocales. “Un anillo para dominarlos a todos, un anillo para encontrarlos, un anillo para atraerlos a todos y a las tinieblas atarlos”. Mordor es una palabra en sindarín. Mor– es negro y –dor es tierra. Sauron también es en Quenya, probablemente derivado de una palabra en Sindarin. O sea que ahí, donde aparecen esas vocales, no estamos hablando de lengua negra. Tolkien, al ser católico, no creía que el mal pudiera crear. Todo lo que tenga el enemigo es una corrupción de algo ya existente, eso incluye la lengua. El idioma de Sauron es una corrupción de otro idioma. Incluso su nombre, que significa “el aborrecible”, no era el nombre original; lo empiezan a llamar así cuando la gente se da cuenta de que muchas acciones malignas provenían de un mismo lugar y necesitaban nombrarlo de algún modo. En cuanto a la fonética, si no se lee las indicaciones del autor, lo natural es usar nuestra fonética. En el inglés, cuando hay conjunción de dos vocales, muchas veces una se pierde. La e de Fëanor tiene diéresis para marcar que esa e se pronuncia. Cierto desconocimiento de la fonética nos puede dar la impresión de cierta preponderancia de vocales que en realidad no es tal.

¿Cómo se puede aprender lenguas élficas?

Es muy difícil conseguir los recursos para hacerlo. Tolkien nunca hizo una recopilación específica para aprender quenya. Los doce tomos de la Historia de la Tierra Media, editados por Christipher Tolkien son trabajos de hermenéutica y análisis. Para el estudio de la obra eso es maravilloso, pero no resulta didáctico para el que quiere aprender la lengua. Luis González Baixauli, un autor español, publicó un manual titulado La lengua de los elfos (Minotauro). Durante mucho tiempo, fue mi gran fuente. Luego accedí a otros materiales y comencé a identificar errores o lo que yo considero que son errores. Uno tiene que ir armando el recorrido de aprendizaje. Lo que me gusta de este libro es que el autor deja en claro qué es lo que propone como hipótesis a partir de lo que Tolkien dejó pautado, por ejemplo, en cuanto al vocabulario. En base a raíces, se generan palabras modernas que en ese léxico no están. Lo brillante del trabajo de Tolkien es que dejó los medios y las pautas para crear más palabras. Y probablemente lo hizo de forma inconciente. Con esto en realidad me refiero a que él no creía que otra gente hubiera tenido tanto interés en dichas lenguas hoy en día como para utilizar esas herramientas que el dejó, y ser parte de dicho proceso. Tolkien sabía muy bien lo que hacía en cuanto a su trabajo lingüístico y filológico

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[1] La Asociación Tolkien Argentina tiene filiales en todo el país. Realizan actividades mensuales como charlas, lecturas, debates, proyecciones, etc. Una vez al año, se llevan a cabo las Jornadas Tolkien. www.tolkien.org.ar.

[2] Rohan es uno de los reinos de la Tierra Media: http://tolkien.chez.com/enciclopedia/rohan.html

[3] Nombre que reciben los hombres de Rohan: http://esdla.wikia.com/wiki/Rohan

[4] El caso es una categoría gramatical que se manifiesta al modificar la flexión de un sustantivo, adjetivo o pronombre para indicar la función sintáctica que tiene ese elemento en la oración. A esa flexión se la llama declinación.

[5] Sauron, el señor oscuro de Mordor, crea una lengua para los servidores del país de Mordor: http://tolkien.chez.com/enciclopedia/sauron.html

[6] El genitivo es el caso que indica lo que en sintaxis se llama modificador indirecto u otro complemento del núcleo de la construcción sustantiva.


Puede descargar “El vocabulario no está completo, pero lo que dejó Tolkien son muchas raíces para formar palabras y ser parte del proceso de creación”. Diálogo con Juan Ignacio Cesio, miembro de la Asociación Tolkien Argentina - Andén 78 en formato .pdf