Incompletos porque un mito, por más fundante que sea, y por más que da cuenta de algunos aspectos no aclarados de nuestra identidad, nunca comienza ni termina, tan sólo transcurre, como el lenguaje, el alma, el pensamiento, la historia.

Arbitrarios porque podrían ser otros los vertidos aquí, porque el hilo conductor es el arbitrio del autor. Porque aparecen como representativos de una defensa de algo que sentimos propio, pero eso también ocurre en la vida cotidiana de cualquier persona, en cualquier lugar.  

Apócrifos porque la mitología oficial está plasmada en los libros de lectura de los planes de estudio escolares y universitarios. Estos textos a continuación, no dejan de ser un ejercicio literario, no un ensayo, no una tesis, no una definición si quiera.  

1806

…que los iban a estar esperando. Para eso Liniers, luego de que El Espíritu se posara sobre su pensamiento, recorrió las costas convocando Reconquistadores, y los Reconquistadores no dudaron. Al regresar al puerto del Virreinato, de resquebrajada autoridad deslegitimada  ante la destemplanza de su titular, se organizaron las milicias populares porteñas, esperando a las temibles e inefables embarcaciones británicas. El Espíritu se dirige ahora al pensamiento de un joven de 13 años. Lo asiste en la arenga que este declama ante sus camaradas, no mayores que él. Se presentan ante Liniers y se alistan en los Migueletes, comandados por Castex. Las damas coloniales hierven aceite. El joven Juan, hijo de Doña Agustina y de Don León, salpica su uniforme al derramar sangre británica, tan británica como el lecho que en su ocaso lo…  

1807

…, sin dudas, con superior planificación. El Defensor Juan Manuel tenía 14 años. Eligió punzó, para siempre. El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda no mancó en Montevideo, se supo. La Defensa compensó su estabilidad numérica con osadías estratégicas, apoteósicas, y el enemigo sí había incrementado su número, y también sus torpezas. En los hogares criollos se derrite grasa de vaca, y se hierve aceite. El aceite hirviendo en la piel consume en inconcebible dolor hasta las capas profundas de la piel e incluso el hueso. A las víctimas del sádico ingenio criollo, El Espíritu no los asistió. En el campanario de la Iglesia perduran hasta hoy los fallidos disparos invasores. En la calle Defensa aún se huele, si se presta atención, pólvora húmeda, carne cocinada, y también sudor . Se dice que lo que no…

1845

…lo que ellos decían, que venían a pacificarnos, que causábamos problemas, entre nosotros y ellos, entre nosotros y nosotros. El Brigadier Juan Manuel de Rosas opinaba distinto. Los entredichos entre hermanos se arreglan entre hermanos. En el Río Paraná El Espíritu dijo ser ingenio y fue ingenio. Cuando los ingleses y los franceses llegaron, los recibimos cantando el Himno. El Doctor Sabino O’ Donnell vio lo que es un valiente. Las cadenas y los bloqueos perpetrados por la ingeniosa resistencia rosista impidieron el paso enemigo un buen rato. No pasarán. No. Ellos dicen que ganaron, pero fue un triunfo pírrico, y el honor fue nuestro, y del Brigadier y también de Mansilla. Qué más importa si el honor es nuestro. ¿Por qué…

1982

…borracho. Buscaron soldaditos del norte, allá los buscaron, de 18 años, que no conocían el frío, pobrecitos. Primero ganamos y recuperamos las Islas, porque los agarramos de sorpresa, pero después vinieron con toda la artillería, la tecnología de ellos era impresionante. Nuestros muchachos tenían hambre y frío, pero eran muy valientes, que hasta el enemigo se sorprendía y alababan lo valiente que eran, y eso que tenían hambre y frío, imaginate. En realidad lo que querían los militares era limpiar su imagen por todo lo que habían hecho, ¿viste?, dar un último manotazo para que la gente los apruebe, pero no. Murieron más combatientes suicidados que en batalla, ¿sabías? Y el Estado no los reconoce, es como que se olvidó. Además, tienen estrés postraumático, querido, por la guerra, ¿entendés? Pero yo te digo: El Espíritu de esos muchachos, que son héroes, ¿eh? Sí, son héroes que…

1986

…tocar Diego. Lo marcan dos. El Espíritu del fútbol mundial. Genio. No se la pasa a Burruchaga, gambetea y sigue. Sigue. Sigue. Genio.
Genio.

Golazo. Maradona. Quiero llorar, quiero abrazar a todos los argentinos. El número diez, Barrilete Cósmico, D10S. Tenía las dos piernas todavía, las tenía bien sujetas y las llevaba El Espíritu, a sus piernas y a Su Mano. Su sueño era jugar (quiero llorar) en la Selección y ganar el Mundial. Reconquistar, Defender, Resistir, Recuperar, Ganar. ¿Se puede ser más soberano que Diego ese día, esa hora, en ese lugar? Ese día Maradona fue la Argentina y fue el mito moderno de lo que creemos nos constituye.

Volveremos otra vez. El puño cerrado al aire de millones, que descargan y sienten que…

Prohibido el amarre de los buques piratas ingleses, se lee en la entrada al puerto de Ushuaia. Relaciones bilaterales, tratados, acuerdos, negocios de ayer, después de ayer y de hoy no han sido suficientes para que un porcentaje importante y mayoritario de nuestra identidad patriótica deje de sustentarse en el principio de soberanía anglofóbica. Contra los ingleses es mejor, el que no salta es un inglés. El pueblo sabe de qué se trata: si somos lo que somos se lo debemos a la Reconquista y a la Defensa de 1806-1807. Allí se puede y debe contar el primer relato de nuestra Mitología Nacional, al cual se encadenan el resto de los significantes, incluyendo la Revolución de Mayo y la Declaración de la Independencia, y este artículo.

El arquetipo del soberano se personifica en la figura de Juan Manuel José Domingo Ortiz de Rozas y López de Osornio. En la unitaria y opulenta Capital Federal de nuestro país sólo lo honra una estación de subte. En los millones de corazones federales del campo nacional y popular se enciende su nombre y veneración, y motiva la larga y prolongada lucha por la liberación.

1877

Manuelita lo acompaña en su lecho de exilio. Le toma la mano, no llora. Outside, a red bird sings it final battle hymn. Dentro, el granjero libera su Espíritu; ocurrió en las afueras de Southampton, Inglaterra.


Puede descargar Cinco (No, Seis) Relatos Fundantes (Incompletos, Arbitrarios, Apócrifos) De La Voluntad de Soberanía Típicamente Argentina - Andén 92 en formato .pdf