Dolor. Es lo único que se puede expresar o entender. Abandono. Nefasto recuerdo de lo que no debiera haber sido. Pero es. Y así estamos, sorprendidos y conmovidos, porque ni la Justicia ni la Verdad han prevalecido en esta enmienda, y todo ha sido un circo inconducente dado que no hay ni autonomía ni restitución en este acuerdo del municipio 135, con la concatenación que ocasionará la promulgación de esta ley. Chascomús no es más, sólo queda el «resto». Hoy, podemos hablar de la ciudad de Chascomús, de la Laguna de Chascomús; pero nunca más del partido de Chascomús. Es historia. Sólo una restitución sería señal de justicia, verdad y coherencia. Sólo la resistencia nos queda, como el recuerdo y la razón, que siempre ha estado de nuestro lado y aún persiste en comunión.

Hay preguntas pendientes, por ejemplo la demora en publicar en el boletín oficial esta ley; hecho que señala cierta vascilación por parte del Ejecutivo provincial y, además, de su timón fundamental: la Nación. Los Kirchner y allegados saben lo polémico del asunto, y están al tanto de todo lo que ocurre en nuestra comunidad, conmovida. La fuerte presencia policial en la ruta, la policía científica y los encubiertos de civil son muestra clara de un «ojo» que a todo vigila, o al menos nosotros. Las fotografías en la departamental de Nievas, que nos tiene como violentos, terroristas, anarquistas, peligrosos cuando, en Chascomús, nunca se recurrió a ningún método extremo, ni desestabilizador. Sitiados, reprimidos, amenazados públicamente; la comunidad nunca recurrió a métodos ilegales para hacer oír su voz; y apenas la amenaza candente de unos pocos pillos que leían panfletos como «sin autonomía, no hay autovía» han hecho que nuestro gobernador pasara de afirmar públicamente que vetaría esta ley de aprobarse a decir barbaridades como que «es una restitución histórica», característica omitida de la ley para que sea inapelable, apenas pudiendo ahora recurrir a la inconstitucionalidad. El único punto debatible que dejaron entrever ha sido la confección de los límites, dado que tampoco hay mención siquiera de una autonomía, condición inexistente para cualquier municipio bonaerense.

El tiempo ha llegado, vecinos. Hay que despertar. Nosotros somos los débiles, los marginados, los oprimidos, los sojuzgados. Nosotros somos las víctimas en esta contienda, y queda, hoy, muy claro este hecho. Los que lucharon en esto no tenían ni respaldo, ni profundidad, ni arreglos oscuros. De hecho, ha sido todo lo contrario. Comienza a develarse el verdadero entretejido de suspicacias que existieron con respecto a este circo que armaron Julio Alfonsín, Prado y Gutiérrez en carácter de estrategia, negocio y venganza respectivamente. Un arreglo que incluso llega a sospechar de un acuerdo entre dos enemigos públicos, como lo son Nestor Kirchner y Mauricio Macri —ambos beneficiados por esta mutilación—. El primero porque sojuzga a un opositor claro y continúa dando muestras de su ilimitado poder, y el segundo porque resuelve un caro problema a su jurisprudencia; la basura del conurbano. Y aquí estamos nosotros, estafados, ignorados, reprimidos, silenciados, asfixiados, olvidados… Es tiempo de despertar Chascomunenses, o lo que quedamos de ello. La hora es ya, el tiempo es hoy, la lucha… para siempre