Vivo en una casa flotante. Está en el agua, pero no es un barco, es una vivienda; no sirve para salir a navegar. Aclaro esto porque siempre me preguntan si se puede ir de vacaciones con la casa flotante a Uruguay. No, no se puede. Vivir de este modo es algo muy especial. Por ejemplo, justo en este momento, un pato acaba de acuatizar delante de mi ventana mientras miro el paisaje en busca de inspiración. La mayor parte del tiempo, mi hogar flota sobre el agua del río Luján.
El Café de las Ciudades – Andén 85
El camino y las paradojas de una publicación que se propone como encuentro de conocimientos, reflexiones y miradas sobre la ciudad. De lo digital al papel (y cómo transitar la evolución tecnológica). Un espacio de opinión que desconfía de la academia y del mainstream mediático.
La luz de tus ojos. Las ciencias naturales y el color – Andén 84
Newton fue uno de los primeros en proponer algo que hoy parece obvio: el color no es otra cosa más que luz. En 1704 publicó que, al pasar por un prisma, la luz del sol se divide en varios colores, al mejor estilo de la tapa de “The dark side of the moon”. Esta mezcla de colores, que constituye la luz blanca, es lo que llamamos el espectro de luz visible y está formado por los colores que podemos ver también en el arcoíris.
El príncipe azul y el cuento color de rosa. Cuestiones de género en los colores y juguetes – Andén 84
“Queremos criar un hijo libre, que elija qué colores usar, cómo vestirse, con qué y a qué jugar”, convenís con tu pareja en voz alta, delimitando ese deseo como horizonte. Hasta que un día común, tomás el tren con tu hijo, escuchan las ofertas de juguetes, stickers y chucherías que se ofrecen, y el vendedor, sin ver al nene, te mira y dice: “¿Para nena o nene?”.
Cromatismo sangriento – Andén 84
¿De qué color es la sangre? ¿Por qué? ¿Es siempre del mismo color? ¿Existe la sangre azul? Estas preguntas son menos sencillas de contestar que lo que parece a simple vista.
Negras, rojas y rubias – Andén 84
“Me gusta más la roja”, “La negra es más fuerte”, “Hay varias rubias”… Son las típicas frases que uno suele escuchar al pie de la barra de cualquier bar cervecero de Buenos Aires y, por qué no, del mundo. La elección muchas veces está definida por su color, que hace a la bebida en cuestión más atractiva y apetecible o menos, a pesar de que es tan solo una de las tantas características de esta gloriosa bebida.
Soltar – Andén 83
No solo existen los que viven para desechar o los que viven de los desechos. Hay -entre tantos otros- quienes compulsivamente no pueden transformar las cosas en basura, quienes no consiguen ver la finitud que habita en aquello que utilizamos. Síntoma de sociedades que viven de la producción de lo irrelevante, los acumuladores padecen un trastorno que los pone frente a frente con el concepto de derroche, como un espejo que devuelve el negativo, sufriente, de la imposibilidad.
Filosofías sin edad – Andén 82
Existen campos del saber que tradicionalmente se asocian a edades determinadas, decisiones pedagógicas y programáticas que clausuran la posibilidad de enriquecer el conocimiento con miradas nuevas y desprejuiciadas. Sin embargo actores educativos como el Grupo el Pensadero pugnan por acercar a la niñez uno de los saberes humanos más complejos y fecundos: la filosofía.
Educación física y discapacidad – Andén 82
¿Cómo enseñar educación física a quienes se encuentran por alguna razón impedidos del uso pleno de alguno de sus miembros? ¿Bajo que conceptos se piensa y qué objetivos se esperan cumplir cuando se le exige un esfuerzo físico a un cuerpo en permanente disputa con sus limitaciones?
El agua de arriba y el agua de abajo. El baño ritual en la tradición judía – Andén 81
El agua es un elemento simbólico en la mayor parte de las tradiciones y culturas. Su condición imprescindible para la vida humana explica su aspecto mítico. En este caso particular, exploramos una de las costumbres judías asociadas al agua: la tebilá, un baño ritual que se realiza en momentos claves y en los cierres de ciclos. Las mujeres ortodoxas, por ejemplo, van a la mikve al finalizar el período menstrual y antes del reencuentro sexual con sus esposos. Las razones y leyes que explican esta práctica se remontan a tiempos bíblicos. Y sin embargo, hoy, se sigue realizando.