Era un día de diciembre, el último de la primavera. Durmió poco la noche anterior. Miró la tele hasta muy tarde. Siempre estuvo atento a lo que ocurría a su alrededor, dispuesto a brindarse a los demás, a comprometerse para mejorar todo lo que estuviera a su alcance. Sentía ese deber moral, era imposible evadirlo. Así entendió aquello de “haced esto en conmemoración mía” que le transmitieron en la catequesis de su comunidad en el barrio.
Víctor
Siempre fui de los que piensan dos veces antes de involucrarse con alguien. Debe ser por eso que ahora, con 35 años, soy una persona bastante solitaria y algo difícil de entender según mis compañeros de la oficina.
Que vuelvan los lentos
Al seguir el título podrían pensar que se están asomando a una diatriba a favor de aquellos bailes que nos entregaron el iniciático roce de manos con unas caderas, o las primeras caricias en las nucas de esos niños brutos que, al son de “uh, baby, i love your way, everyday”… se transformaban en los más dulces del planeta.
Biografía no autorizada de Luis A. Spinetta
Andén no se reserva el derecho de sumisión. Mucho mejor, utiliza esos derechos para sumergirse en los huracanados vientos de la actualidad. En medio de todos los dramas sociopolíticos que amedrentan a Chascomús -la inminente subvidisión del partido, policía represora, ex -intendente herido, jóvenes heridos, respuestas nulas o poco convincentes del Estado, sindicatos y gremios subversivos, descontentos por la nueva norma bolichera…-, ¿de qué vereda se para el arte? Neutral como siempre.
El cronista de discos y esas cosas que ya no pasan
No había nadie aun. Los demás esperaban alrededor de la puerta. En grupos. Dos por aquí, tres por allá. Susurrado. Con desconfianza. Mirando a los otros grupitos de reojo sin perder en ningún momento la tensión en los hombros.