Fotos mentales de japoneses obedientes

a.m., Nakano. Salgo de un bar a una de esas calles de ladrillos tan elegantes que caracterizan al barrio y donde los catadores de tragos y sake pasan un rato interactuando hasta que deciden volver a sus casas. Yo también encaro la caminata de cinco minutos que va a llevarme a la mía en la parte más residencial del barrio. No hay un alma a la vista, pero sí un semáforo peatonal, el mismo por el que paso siempre y en donde una y otra vez me pregunto por qué carajo existe. Está en rojo. Estoy a punto de cruzar

Obediencia defaulteada

Es la obediencia un valor absoluto? ¿Hay que tener valor para obedecer, o para desobedecer? Pensar estas últimas dos preguntas ayudará a responder la primera. Hay obediencia debida, indebida, ¿adebida?, ¿defaulteada? Me gustaría que lean este artículo. No es una orden… Obedecerás al orden establecido Cuenta la historia bíblica que Abraham obedecía ciegamente a “Don Barbosa” hasta el punto de que casi mata a su propio hijo. Muestra máxima de obediencia y de fe. No hace falta mucha imaginación para pensar cómo este hecho puesto de ejemplo para seguir pudo influir en millones de actos de “obediencia debida” para justificar

Cuerpos colonizados. Colonialismo y modernidad como sustento de dominación

nte mandatos blancos de cabellos lacios; cuerpos sutiles e imposibles, en revistas de moda; ideales de belleza, que corren en una sola dirección, donde la sensualidad es representada con rasgos fáciles y respingados. Identidades hegemónicas venidas en barco. Ante semejante opresión, la alternativa entre obediencia y desobediencia es clave. Este texto elige la desobediencia, elige pensar nuestra constitución de mujer latina, indigenista y plurinacional, e intenta derribar la mirada eurocéntrica constitutiva de nuestras corporalidades. Constituirnos mujeres En el devenir mujer, se entrecruzan una multiplicidad de factores que los feminismos deben tener en cuenta. No todas las mujeres somos constructos sociales