La idea de lector, oyente o televidente cambia. Ahora se ve, se escucha y se lee cuando uno quiere y no cuando lo programa una grilla.

Pensar en mirar televisión, escuchar la radio, leer un diario, son acciones que consideramos como hábitos adquiridos, en mayor o menor  medida por todos  nosotros. Fomentar el uso, la comprensión, la criticidad acerca de los medios masivos de comunicación es una tendencia  que se practica desde las familias, las escuelas, ya sea como fuentes válidas de información  y comprensión de la realidad que nos rodea.

Tal vez  esta propuesta adolezca de otras opciones, más ¿novedosas?, interactiva y práctica. Sí… hablamos del uso de la red de redes: Internet.

Cuando se propone analizar un artículo periodístico ya sea en los formatos habituales, nadie duda de su procedencia, su veracidad, sus fuentes confiables ya que se espera que de la TV , la radio o el diario, que detrás de ello , exista un editor, un periodista, un responsable.

¿Qué pasa cuando la “anónima” red se mete e informa, divulga o enseña? Aún más, la red no tiene horarios convenidos, está siempre prendida y dispuesta… para reflexionar. La idea de lector, oyente o televidente cambia. Ahora se ve, se escucha y se lee cuando uno quiere y no cuando lo programa una grilla.

El verdadero artífice del uso del tiempo de consumo es de cada uno; se puede decir que hay otra audiencia, la que navega y cliquea lo que más le atrae, lo que no interesa se descarta, se modifica colaborativamente. El tiempo real es lo que maneja el propio consumo. Hoy se colabora y opina en cómo debe terminar una novela, cómo sigue el capítulo de la serie que se sigue por televisión y más aún la publicidad está primero “probada” en la red y luego sale – si tiene suerte- en la tele o la escucharemos en radio. Y como una suerte de hacedores de periodismo, se escribe en los muros, se opina en los foros, se chatea on line y se escucha radio desde cualquier parte del mundo. Recibiendo respuestas, interactuando, modificando constantemente lo de uno por lo de los otros… En fin, cambiando el medio… el fin de los medios o la construcción de otros medios

 

Cortitos *

La percepción del aquí y ahora del funcionamiento social es un elemento central de la relación de los actores con la sociedad en que viven, y las tecnologías de la comunicación seguirán jugando un rol central a ese respecto. El fin de la historia de un mueble: la TV, Eliseo Verón, p.246.

Si los diarios quieren seguir existiendo… deberían ser cada vez menos televisivos, ser cada vez menos internéticos y también ser cada vez más imaginativos, pero menos embusteros, deberían ser cada vez más escritos y confiables. Leer el diario: una insistencia. Sandra Valdetaro, p.64.

La vida social en permanente interacción con la vida discursiva: la radio se recibe y se puede comprender perfectamente mientras se trabaja, se conduce autos o junto con cualquier actividad humana. Asedios a la radio. José Luis Fernández, p.99
 


(*)El fin de los medios masivos. El comienzo de un debate. Mario Carlon/ Carlos Scolari editores. La Crujía Inclusiones. Buenos Aires, abril 2009