La expresión en algún punto es fallida. No hay salud mental posible. ¿Cuál es el criterio? ¿Cuál es la piedra de toque que delimita el lado de la taba en el que lo real es lo real y el delirio una mentira? No lo sabremos nunca. Con todas nuestras ciencias sólo atinamos a guiarnos por las convenciones que introyectamos junto a la leche materna, los tabúes y los miedos. A lo sumo, con suerte, dolor y griterío de por medio, conseguimos sospechar de ese castillo de naipes que es el yo y lo apuntalamos con dudas. Nada más.

Ganesha, la deidad elefantito de los hinduistas, Dios de la fortuna, según una tradición, posee cierto aspecto: el de rey de los obstáculos (Vighnarata) que lo enfrenta al ego (Mamata). Ganesha es enemigo del yo, llama a reprimir el diálogo interno y percibir al mundo, no a interpretarlo con nuestras categorías y pre-juicios. Por eso en ocasiones se lo ilustra con un martillo, con el que le pega. Porque el ego se resiste, es un obstáculo, se retuerce como un cerdo cuando cuestionamos su deseo. Y cuando su capricho lo desborda, nos aisla en nuestras propias convenciones y nos vuelve prisioneros, al punto tal que nos volvemos peligrosos y unos señores poco simpáticos nos dan una pastilla y nos encierran con otros loquitos. Por eso 5 discos 5 en honor a los que no podemos librarnos de él, a los que no nos sale y a quienes sí y no tienen la necesidad de pasarse 45 minutos regurgitándole la vida a una voz que no responde, que sólo escucha■


 

Atomic Mr Basie-1957Count Basie- El jazz es una suerte de asociación libre. Un esquema subyacente que permite una serie de variaciones infinitas como puede serlo un lenguaje. La constante resignificación de un motivo inicial narrado una y otra y otra vez de manera distinta, y captado como un hecho único y singular.  Y aquí ese discurso versa sobre un tema caro a la psicología: los orígenes. Porque aquí el swinn llegó a su cima antes de pasar la posta a corrientes más innovadoras como el bebop y el hard bop, luego desarrolladas por integrantes de la orquesta que acompaña al Gran Basie en esta grabación. Uno de los discos fundamentales de la historia de la música, que quien lo sepa escuchar, al modo pscionalítico, sabrá encontrar mucho,  pero mucho de la música actual.

 

 

La Colifata –2002- La Colifata-. El grandioso proyecto radial llevado a  cabo a puro pulmón por internos del neuropsiquiátrico Borda sedujo a miles sin distinción de fronteras. Tomados como ejemplos a seguir por otras instituciones del mundo, captaron la atención del siempre atento a la novedad Manu Chao, que produjo para ellos un disco compilatorio junto a una serie de músicos callejeros barceloneses quienes se sumaron a la iniciativa y le agregaron con ello un plus contra y multicultural. Mechado entre tema y tema con comentarios y reflexiones de los internos (algunos de pasmosa lucidez), el disco es un pantallazo de la movida independiente española que no se aleja mucho de la fórmula cristalizada por Chao pero que deja a la vista los matices más combativos y novedosos. Una locura para disfrutar y comprender.

 

 

 Radio La Colifata presenta: El Canto del Loco -2009- El Canto del Loco. Al comentario anterior debe agregarse que marcó un punto de inflexión que permitió que de alguna manera la radio en sí misma intentara convertirse en casa disquera publicando los trabajos de otros grupos. El canto del loco es uno de ellos. Banda de pop por momentos irrelevante por momentos seductor, se sumaron a este proyecto con un disco que compila canciones de sus discos anteriores, reversionadas para la ocasión, sumándole joyas inesperadas, sentidas y más que interesantes. Primos, por su sonido, de bandas como La Oreja de Van Gogh o la ochentosa Radio Futura dan cuenta de la novedad con una extraña y lisérgica reversión de “sin documentos” de Los Rodriguez y una extraordinaria canción para el delirio místico “Contigo” con la diosa viviente del pop inteligente mexicano: Natalia Lafourcade.

 

Tiger Army -1999- Tiguer Army. Hay espasmos de la mente que no pueden pensarse sino como psicopatologías. El Psychobilly es una de ellas. Música extraña, fusión de anacronismo con problemas de identificación graves. Mezcla de Elvis, Ozzy Osbourne y películas de Roger Cormann a go-go. Los Tyger army, cultores del género desde finales de los 90, presentaron en su primer disco un paneo de la bella confusión del sonido de aquel entonces preanunciando desde las orillas de la locura: la llegada del retrorock y el postpunk. 13 tracks, 13 disparos a la mente, una suerte de “rush a blodd to the head” pero 100% desencajado, en un raid de guitarras a toda velocidad a lo Joe Meek y de una batería que recuerda a  The Ramones de  “it´s alive”. No apto para paranoides.

 

Otra cosa -2010- Julieta Venegas-. El padre fundador dejo la enseñanza de que la psicopatología de la vida cotidiana y el malestar en la cultura operan en todos: los que están dentro y fuera de  camisas de once varas. La ilusión del amor, el enamoramiento ego maníaco que goza de un objeto evanescente: eso son las canciones de este disco, una pormenorizada descripción de los detalles que vuelven a los sentimientos objetos de estudio.  “prefiero amores platónicos, consuelo de tontos, solitarios, prefiero amores imposibles, consuelo de haber perdido demasiado” una declaración de principios neuróticos para una sensibilidad que por momentos arrea las banderas del deseo. Y como las neurosis , pivotea entre el dolor no asumido y la aceptación más descarnada en canciones bellísimas, sensibles que anuncian lo mejor para el presente. Lástima, aquí gracias a dios, uno no cree en lo que oye.