De a poco,  los alienígenas iban invadiendo los hogares. Eran unos seres sin pies, varios con rueditas. Algunos tenían dos antenas directas sobre su cabeza, otros, una antena separada, pero conectada a través de un cable. A partir de Steven Spielberg, me gustaron más las historias de extraterrestres amigables y buenos; sin embargo, estos parecen ser buenos, pero es una trampa. Nos estudiaron y ¡saben cómo dominarnos! No tienen la exclusividad de la alienación, más bien la profundizan. Y, al igual que los imperialismos, trabajan en complicidad con gente que se vende a cambio de dinero. Algunas personas más conscientes y de voluntad fuerte, han logrado acordar con algunos de ellos relaciones más positivas.

Mucho es lo que se pueda hablar sobre la televisión, como sobre tantísimos temas. En todo ensayo, uno toca algunos aspectos y espera aportar algo, porque “lo que no se da se pierde”.

Allanar es poner llano, entrar en casa ajena contra la voluntad de su dueño. El tema es que la televisión no se prende sola. No es un allanamiento. Aunque… al que les da la mano le toman el brazo. Al que les abre la puerta, le tiran el aerosol paralizante en la mente. Pero, tengo la esperanza de que no hayamos llegado al grado de lo irreversible.

La alienación es el fenómeno de desposeer al individuo de su personalidad, controlando y anulando su libre albedrío, para hacer a la persona dependiente de lo dictado por otra persona u organización. Tanto sus acciones como sus pensamientos quedan encerrados en esos dictados. El alienado permanece dentro de sí, ensimismado por su desorientación social. Este proceso puede ser autoinducido.

Sólo con conciencia y voluntad puede revertirse la situación. Pero noto que mucha gente está inconsciente y cansada y así se entra en un círculo vicioso. Los medios de comunicación social terminan siendo medios de alienación social, entre ellos la televisión. La gente recibe, a través de muchos MCS, instrucciones, órdenes. Es monólogo, no comunicación. Para colmo, la educación recibida en el sistema formal tiene mucho, no todo, de lo mismo. Es más reproductora que transformadora.

La televisión -así como otros elementos- si es mal utilizada, incomunica a la gente entre sí, a los miembros de un hogar, y también aísla al hogar con respecto a su exterior, en varios aspectos. Por ejemplo, si llaman por teléfono y, salvo que sea  Susana, mejor no contestar porque “justo estaba mirando…” o “no voy a encontrarme con… porque a esa hora pasan tal programa”, o quitan originalidad al encuentro con los demás cuando se produce porque esos programas vistos pueden ser tema de conversación. Y acá se da mucho la repetición de afirmaciones de otros, tomadas como grandes verdades y como propias, y cuanto más deplorable es el programa, peor. Programas que programan a la gente. Matrix.

Recuerdo una vez que volvíamos de una manifestación de docentes en La plata. Era el 12 de septiembre de 1996 y se realizaba un apagón de 5 minutos contra el gobierno de Menem, propuesto por el FRE.PA.SO. Hubo un total acuerdo, conductor incluido, para apagar las luces interiores del micro (ya estaba oscuro, eran las 20 hs. y septiembre). Al día siguiente iba en el colectivo y escuché un triste pero nada inesperado diálogo referido al apagón: – ¿Hiciste el apagón? – No, mirá si justo me llama Susana y me pierdo el premio.

Ese año Susana Giménez recibió el Martín Fierro de oro; y, en cuanto al rating, la misma entrega de los M. F. con 43,3 %  fue la marca record, en segundo lugar las eliminatorias del Mundial de fútbol con 39,8%, y Hola Susana quedó tercero con 28,1% de promedio en los 9 primeros meses del año ‘96.

Se llama rating al porcentaje de televisores transmitiendo determinado programa sobre el total de televisores (prendidos o apagados); en cambio el share o participación es el porcentaje sobre el total de televisores encendidos. Ejemplo: de un total de 200 televisores, 100 están encendidos, y 40 de ellos sintonizan el programa “Tinelli se confiesa”. Entonces, el rating daría 20% (40 de 200) y la participación daría 40% (40 de 100).

Aclaremos sobre el rating: lo realiza IBOPE (Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística), multinacional con sede en Brasil. Desde 1993 empezó a hacer mediciones en la Argentina, compitiendo con “Mercados y tendencias”. Y desde junio de 1999, compra de acciones mediante, IBOPE adquirió M y T, quedando como única medidora.

Su tarea la realiza a través de audímetros, que son aparatos que se conectan a la televisión y detectan  automáticamente la audiencia de forma permanente, usándose los datos obtenidos para realizar estadísticas.  Los aparatitos son distribuidos en una muestra de hogares (1500 aparatitos en cada tele de los 810 hogares que forman una muestra de características similares a la totalidad de hogares en el Gran Bs. As.). El concepto de muestra es, por ejemplo, si el 10 % de la población total tiene cierta característica, también el 10 % de la muestra debe tenerla. La población se divide en características socioeconómicas: A (el nivel de mayor ingreso y mejores “condiciones de vida” según el sistema. A este sector no se lo incluye en las mediciones desde 1997 porque era muy difícil lograr medirles el consumo televisivo), BC1, C2/C3 y D1/D2. Al sector llamado E, tampoco se lo mide.

Si traducimos, tomando los datos del censo 2010, con un total de 12.801.364 personas en Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del GBA, 1 punto de rating equivale a 128.000 personas. Aunque, en realidad deberíamos tener la cifra de personas entre 4 y 99 años, que es la franja de edad que estudia IBOPE. En 2007 se estimaban 9.678.200 en esa franja (1 punto serían 96.782 personas).

Consultando http://www.primiciasya.com/rating.php vemos que en estos días de 2011 hasta hoy  6 de enero, el promedio de rating para Soñando por bailar fue de  22,1%; Gran hermano 5 tuvo 15,1%; 6 7 8: 2,6; Visión 7 internacional 0,8; Científicos industria argentina 0,6… Si tenemos el  promedio total de cada canal en estos días, para canales de aire en la franja de 12 a 24 hs: Canal 13: 10%; Telefé 9,3; Canal 9: 4,1; América 3,4; Canal 7: 1,3. En el cable tenemos como promedios de 0 a 24 hs.: TyC 1,92%; TN 1,58; Crónica 1,1; Canal 26 0,82; Cartoon 0,73 y Disney 0,71.

Aprovecho para decir que  celebro la creación de Canal Encuentro y su expansión a través del sistema de televisión digital, así como la nueva Ley de Medios.

Para terminar, justamente pude ver en estos días que, así como Clarín da gran espacio para los programas de Tinelli,  Tiempo Argentino está dando cobertura notable sobre Gran Hermano. Por ejemplo, en la edición del 31 de diciembre de 2010, tiene dos notas internas, una de ella dando lugar a parte de la tapa por un episodio policial. En el mismo número Andrea Politti dice: “La Tele tiende a reventarte las neuronas y dejarte vacio”. De todas formas elogia como maravilloso al show que arma Tinelli, al que dice ver “zappineando”, aunque le sacaría las “peleas”. ¿Será suicida?

En una propaganda de “Veintitrés” podemos ver, en la nota de tapa, a los productores Bernarda Llorente y Claudio Villarruel,  quienes estuvieron 10 años a cargo de la dirección artística y de programación de Telefé hasta su renuncia el mes pasado, con la frase  “Cuando al argentino le va bien mira a Tinelli”. No creo que sea así. En toda época, clase social o lo que sea, la estupidez tiene buena taquilla. De todas formas, no es como usan desde propagandas sobre programas televisivos hasta políticas: “Lo que todos quieren” o “estaban esperando”. Tantas veces muchos decimos “yo no lo quiero ni lo estoy esperando”. Y acá entraríamos en otro tema de debate, el de las mayorías, las minorías iluminadas, los tiempos de los pueblos, las crisis y cambios de paradigmas… buen material para otro ensayo.

Lo importante es aunar esfuerzos, apoyar lo bueno, resistir y expandir. Erich Fromm, en La revolución de la esperanza expresa: “El hombre sólo podrá liberarse si privilegia la vida, entendida desde una perspectiva humanista radical. Sólo percatándonos plenamente del peligro que corremos podrá el amor a la vida, que todavía existe en muchos de nosotros, ser puesto en marcha y llevar así a cabo modificaciones drásticas en nuestra forma de organizar la sociedad”.

Sin pretender cerrar conclusiones, más bien dar elementos para la discusión, dejo aquí, estoy cara a cara con un  monitor, del cual dudo ahora si no es parte de la colonización alienígena. Por las dudas lo apago. ¡Click!■